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Bicho

La langosta. Uno de los insectos que mueren junto a su primera pareja, su única pareja, de ahí la moraleja, vida de langosta y amor eterno a la pareja. 
¿Es raro no?
Pocas veces pasa en las relaciones humanas. Pero lo que no es raro, es la reflexión a la que me envió está moraleja. La cual me dejó perplejo y lleno de pensamientos, y solo una idea. El amor que siente un humano es sentido con razonabilidad, es sentido con pensamientos.
Ahora. ¿Esto me hace sentir más amor? ¿O simplemente me limita a amar porque lo pienso y es así que después lo siento?
La verdad sigo pensando en eso. Todo por un insecto.

Por Agustín López.

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