Soy una persona con una vida de humildad. Y solo ves a una persona que se hizo por el amor de los demás.
Mi amor por vos.
Muerte, no voy a cambiar.
Te voy dejar que me lleves de regalo con una condición. No me mates hoy. Y amame por la eternidad.
Porque yo soy tu hijo.
Soy la vida que me das, que no me quitas.
Soy un fruto más de tu amor por lo vivo.
Soy tu esperanza de que no te digan que quitas la vida.
Si no que le das sentido a la misma.
Muerte querida, señora del alba y el amanecer.
Amame como yo. Cree en mi como yo en vos.
Te amo.
Por Agustín López.
Editado por Barbara Zaccari.
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